Yo también soy invisible, amigo Asier Etxeandia

Entrevista a Asier Etxeandia, el hombre lobo,  el actor, el intérprete…

Sí, tengo el superpoder de la invisibilidad. Soy de esa clase de personas que habla dentro de un grupo y nadie la escucha, la de la voz queda, la que habla de cosas que interesan a pocos… Sin embargo, nunca había estado tan orgullosa de ser invisible como cuando fui por primera vez a ver al cantante, el actor, al hombre lobo… El Intérprete, que no es otro que Asier Etxeandia.

Durante más de dos horas Asier se dejaba la piel interpretando canciones que han marcado su vida, pero, sobre todo, su infancia. Da igual dónde estuvieses viendo la obra, siempre te transportabas al Bilbao de los ’80, a la habitación de un niño incomprendido, demasiado artista y soñador para lo que se esperaba de él. Asier el niño canta en la soledad de su habitación para su público, sus amigos invisibles. Y en eso es en lo que te convertías exactamente en aquel teatro… en EL AMIGO INVISIBLE de Asier.

Pero que nadie se engañe, aquella obra no era ñoña, al contrario, era un orgasmo en estado puro, donde vivíamos a través de la música el crecimiento de aquel niño en permanente búsqueda de sí mismo.

Tal era el nivel de empatía, que mi acompañante en el teatro, que fue básicamente por eso, por acompañarme, que no conocía al tal Asier ¿Ech…qué? y que cuando oyó de qué iba le obra me miró con cara de “pos’ vale, si te hace ilusión…”, de repente, se gira en mitad de la obra ojiplático y me suelta: “me siento dentro de esa habitación”. Y tan dentro se sintió que incluso repetimos la experiencia.

¿Por qué comienzo con una obra ya finalizada?

  • Porque siendo tan personal, es una obra en la que muchos nos identificaríamos.
  • Porque aquel niño raro se empeñó en vivir apasionadamente a pesar de las críticas y los momentos duros y, como no, el tiempo le dio la razón.
  • Porque no se me ocurre mejor ejemplo de lo que representa este blog.

Aquí os dejo la entrevista que hice a Asier una de las veces que vino a Barcelona con su  Intérprete.

¿Cómo nace El Intérprete como obra?

El Intérprete vino de una necesidad absoluta de querer cantar y de querer contar algo muy íntimo para de alguna forma lanzar un mensaje que yo empiezo a necesitar en mi vida personal, en mi vida como artista, en mi vida profesional. Necesitaba contar algo al público partiendo de mi vida y de mis opiniones y desde mi herramienta de trabajo, que es mi cuerpo y mi voz, y sobre todo del el placer de cantar y de hacer música.

Nace también de conocer a Tao Gutiérrez, que es el director musical y con el que he hecho las canciones, y a los dos músicos que me acompañan, Guillermo González y Enrico Bárbaro, y sobre todo nace de crear la Factoría Madre Constriktor junto a Ana Sánchez de la Morena, Jose Luís Huertas y Tao Gutiérrez, los cuatro somos los socios.

Es una conjunción entre una necesidad y una compañía que ve también esta necesidad, me encuentro con la gente perfecta para poder llevar acabo algo tan personal que, cada vez que lo intentaba explicar años atrás a otra gente nadie lo entendía.

He de comentarte, que cuando fuimos a verte en octubre pasado al Teatre Lliure de Barcelona, mi compañero, que vino únicamente por acompañarme y que tampoco entendía muy bien el concepto de la obra, se giro en un momento de catarsis y dijo “es que me siento dentro de esa habitación”.

Es maravilloso (risas), me apasiona que me digas esto, porque estamos todos tan condicionados por las etiquetas, por intentar clasificar las cosas y entendernos, que creo que el arte es el único lugar donde no se puede clasificar y donde es mejor no explicar las cosas, ya sé que a un productor hay que explicarle algo para intentar vendérselo (risas), pero creo que nosotros tenemos el don de que en la acción se entiende lo que se quiere transmitir y qué es exactamente. A mí me costaba mucho explicarlo, pero yo tenía muy claro en mi cabeza qué es lo que quería hacer y cuál era sobre todo la energía, y cual es mi proceso y mi forma de trabajar, mis gustos y cómo yo monto un espectáculo. Pero me era muy difícil que me entendieran, y me encuentro con esta gente, con Ana, Jose y Tao, que es todo Sí con inmediata confianza ciega en mí y aquí nos encontramos en este viaje.

¿Te imaginaste tanta identificación del público con una obra tan introspectiva?

Uff, tanto no, pero si te digo la verdad me parece justo, porque hemos trabajado mucho (risas) y sobre todo mi niño Asier se lo merece, por que ha sufrido mucho y se merece que le ocurra esto. Pero también ellos se merecen que hay un espectáculo que les quiera tanto, me refiero al público porque, tú que has estado te habrás dado cuenta que nos entregamos a muerte – Completamente – y que amamos nuestra profesión y sabemos perfectamente la responsabilidad que tenemos con la comunidad y de transmitir las ideas, creo que realmente llegamos mucho más a los corazones de la gente que los políticos con los mítines (risas), así que estamos mucho más capacitados para hacerle entender una idea a una gente que los que se supone que tienen los micrófonos.

Tú que eras un niño solitario, un “niño raro” como tantos otros hemos sido y gracias a tu talento has hecho visibles a tus amigos imaginarios, ¿qué les dirías a todos esos niños raros de hoy en día que todavía no han encontrado su talento?

Yo en mi caso tenía muy claro lo que quería hacer desde muy pequeño, yo canto desde que tenía casi 2-3 años, quería ser cantante, quería ser artista, imitaba a Gene Kelly y a Fred Astaire… Lo que pasa que yo comprendo que en esta sociedad que tenemos no nos ayudan demasiado a saber qué es lo que queremos hacer, en la educación aún menos. Si la base de la educación, para mí, tiene que ser la curiosidad, en esta sociedad que vivimos la matan completamente, la castran. La curiosidad es lo que hace que cada uno sepa qué es lo que quiere. Yo, a todos estos niños con los que yo me siento tan identificado, que me encantaría darles la confianza que yo siento ahora, a todos los que se han sentido ninguneados o que se han sentido raros, yo creo que ser raro es un don, es un don muy fuerte, porque tienes curiosidades y perfecciones mucho más diferentes de lo que es la masa y creo que los que tienen percepciones diferentes de la masa son los que cambian el curso de la historia realmente. Así que bueno, que tengan paciencia y confíen mucho en sí mismos, pero por supuesto, pero sobre todo me encantaría que no se auto-excluyeran en ningún momento, no saben hasta qué punto son importantes para los demás. Los niños raros son muy importantes para los demás en esta sociedad.

En tu espectáculo normalmente sueles invitar a algún artista amigo

Si coincide que está cerca y que a ese artista también le apetece, suelo traer artistas invitados, lo que pasa que no me gusta presentarles porque siempre es un regalo para el público, no es para vender entradas.

¿Y hay alguien que todavía no haya estado y al que te encantaría invitar?

¡Todo el mundo todavía no ha estado! (risas) Han venido grandes artistas, he tenido la oportunidad de cantar con Najwa Nimri, con Natalia Millán, Aitana Sánchez-Gijón, con Hugo Silva (mi hermano), Javier Bardém, Chevi Muraday, Daniel Grao, Alaska, la Terremoto de Alcorcón… pero faltan muchísimos más. Estoy loco por cantar un día con Camilo Sesto, por ejemplo, o con Raphael… me quedan todos, a mí lo que más me gusta de este mundo es compartir, así que imagínate.

Siempre haces personajes psicológicamente bastante complejos, ¿tienes algún papel añorado?

Eso es bueno. No, yo he tenido mucha suerte con todos los personajes que me han tocado y que la vida me ha regalado, el Conde de Valmont, a Dante, el Maestro de Ceremonias, al diseñador de moda Raúl de la Riba, al Novio, personaje que acabo de hacer ahora en la adaptación de Paula Ortiz de Bodas de Sangre, que se llama La Novia, he interpretado al Novio, que para mí el personaje más bonito de la obra, el que tiene el arco más grande… A mí me gustan mucho los personajes que no sabes si quererlos u odiarlos, porque plasman el verdadero sentido humano, sin moralidad, no somos ni buenos, ni malos, entonces cuanto más conflicto interno o con los demás tenga ese personaje, más interesante es como actor, y a mí me gusta mucho explorar esos conflictos e intentar contarlos, de alguna manera hace que también seas empático.

¿Y hay algún personaje que te haya poseído de alguna manera?

El Maestro de Ceremonias, lo estuve haciendo durante 4 años prácticamente todos los días y hubo un momento en el que me asusté mucho, no solamente porque si ya estoy un poquito zumbado (risas), el hecho de repetir un rol todos los días, a la misma hora, con unos movimientos y una frase sí o sí psicológicamente te afecta, había momentos en los que verdaderamente yo pensaba que se me iba la cabeza y no sabía quién era y el día que dije hasta aquí, no puedo más, me tengo que ir y me despedí de Cabaret, no podía quitarme el maquillaje del Maestro de Ceremonias porque no era capaz de decirle adiós, no paraba de llorar, abrazando al espejo casi, diciendo es la última vez que te voy a ver porque realmente se convirtió en un ente en sí mismo, me poseyó. Hubo algo muy mágico, muy fuerte, pero también peligroso. También creo que yo era muy joven y ahora creo que lo gestionaría de otra manera, me sigue gustando meterme en los bosques, pero creo que sé el camino para salirme de ellos tranquilamente (risas).

También es un poco el fin del buen actor, llegar a mimetizarse con su personaje

Es que no hay que hacer el personaje, hay que ser el personaje, uno no hace, uno es. Entonces en ese camino te encuentras con muchas sorpresas.

En El Intérprete unes teatro, música… ¿te has planteado alguna vez un proyecto discográfico?

Estamos grabando las canciones, las nuestras: Madre Constriktor, Piel de actor, Tú te me dejas querer, Por qué a mí me cuesta tanto, más otras composiciones que tenemos, para intentar sacar un disco en seguida. En principio en los teatros ya se va a vender el EP de 4 canciones nuestras a la salida del espectáculo. Y mi intención es seguir haciendo música y estoy componiendo.

Factoría Madre Constriktor es una compañía pequeña en número de personas que la forman, pero ha conseguido hacer algo muy grande, ¿cuál es vuestro sueño como compañía?

Pues seguir a flote, durar muchísimos años y me gustaría que se convirtiera en un referente de verdad, de honestidad y de compromiso con el arte y con la cultura. Me gustaría que Factoría se convirtiera en una especie de casa de artistas, en la que hubiera artistas de todas las disciplinas, que pudiéramos apoyar a diferentes artistas, que pudiéramos tener una economía suficiente como para poder producir nuestros propios espectáculos, no necesitar dinero ni de subvenciones, ni de sponsors ni de nada, la verdad que no me gustaría ningún tipo de ayuda del gobierno, solamente ayudas de compañeros que han trabajado para nosotros por amor igual que lo he hecho yo. Pero sobre todo que Factoría siga existiendo y que nuestra creatividad esté siempre en punto nieve, que siempre tengamos cosas que hacer, que podamos seguir a flote que solamente eso es muy difícil ya, es un malabarismo.

¿Crees que los personajes públicos deben tener una labor social?

Por supuesto. Me gusta que me hagas esta pregunta porque yo lo digo siempre, creo fervientemente en la responsabilidad de los artistas con la sociedad porque nosotros damos arte y damos cultura, lo que hacemos es cambiar a la gente por dentro. Cuando tú transmites una idea concreta y la transmites bien y el público lo ha entendido inmediatamente lo aplica en su vida, se crea una revolución interna, y hace. Y eso es un efecto mariposa. Los sabemos porque cuando oímos una canción de un artista que nos fascina o que de repente nos entra por el corazón, nos lo ablanda y somos un poquito más compasivos con el de enfrente después de escucharla… ese tipo de cosas pasan. Creo que la cultura no es que no haga más listos, es que nos hace más empáticos, nos hace entender más al de enfrente, nos hace querernos más, nos hace avanzar más juntos y ser más cívicos, más comprometidos con todos. Y yo creo que la cultura forma parte de eso, un país sin cultura no va a ningún lado, es un país moribundo, ya lo decía Lorca. A mí me preocupa mucho, mucho, mucho, mucho… porque lo noto en mi día a día, cada vez que tengo conflictos con la gente de mi sociedad o que veo a alguien que está maltratando al de enfrente o veo actitudes de la gente que hacen que me convierta en un misántropo, que no quiero, porque realmente confío mucho en la comunidad, pues a veces pienso que es por falta de cultura.

En alguna ocasión has dicho que te gustaría representar El Público, de García Lorca

¡Uhh, me flipa!

¿Os atreveríais a montarlo en Factoría Madre Constriktor?

No lo sé, ojalá algún día, pero todavía es muy pronto. Me gusta mucho, la verdad, pero para hacer El Público de Lorca creo que necesito algunos años más, creo que tengo que tener un poquito más de vejez en mí. Pero sí, es uno de mis sueños, hacer El Público y hacer un rock ‘n’ roll, pero esto es solamente una idea, un sueño.

Además de La Novia, que ya has comentado, ¿tienes algún proyecto cinematográfico más en cartera?

Acabo de hacer también Mama, de Julio Medem, con Penélope Cruz y Luis Tosar. Ha sido una experiencia máxima, para mí Julio Medem es un referente en el cine, siempre he sido muy fan de Julio, he visto sus películas un montón de veces y trabajar con él era un sueño que ahora ha sido cumplido. De la película te diré que tengo un personaje maravilloso y que es una especie de ángel protector que ayuda al personaje de Penélope en su camino y que trabajar con Luis Tosar y con Penélope Cruz ha sido un regalo de la vida, porque son unos actores que son un milagro los dos y grandes compañeros. La película es un grito a la esperanza y a la vida y yo estoy muy contento.

A ti no te gustaba tu realidad y te la inventaste, ¿pero realmente donde crees que empieza y dónde acaba la realidad?

Es que la realidad es la que uno se monta, lo único que tiene que tener en cuenta es que también es una realidad buena para los demás, porque si no te puedes quedar en el ostracismo o convertirte en un loco que no pisa tierra. Yo intento pisar tierra, aunque, por supuesto, estoy pisando tierra, pero con un ojo puesto en la Luna todo el rato y creo que ese lugar intermedio y estar moviendo entre la estratosfera y la tierra, esa es mi calidad, y es la que yo tengo que vivir porque es mi responsabilidad y es mi trabajo. Pero, por supuesto, hay momentos en los que la vida se me hace mucho más difícil que lo que puedo estar viviendo en un escenario. Intento cuidar mucho lo que tengo alrededor, para mí esa es mi realidad, lo intento por lo menos.

Para acabar, me gustaría hacerte una pregunta sobre un proyecto desgraciadamente inacabado, El lunes puede esperar, ¿nunca os habéis planteado los componentes de este proyecto acabar el proyecto de Manuel Toledano?

No, porque los derechos los tiene la familia, es un tema un poco peliagudo y porque realmente nadie sabe lo que Manuel hubiese querido hacer, no nos dio tiempo. Nos dejó unos regalos maravillosos, que fueron la unión de mucha gente, que nos conocimos en este proyecto a mí en concreto me dejó el regalo de la canción Por qué a mí me cuesta tanto decirle que no al placer, que es una de las canciones más bonitas que he cantado en mi vida, y que Nacho Canut y Alaska prácticamente me la han regalado, con esta canción yo intento contar muchas cosas que viví con Manuel y de lo que hablaba la película. Pero creo que no es mi batalla intentar acabar esta película, era algo muy personal de Manuel y, de hecho, me encantaría si alguien coge el proyecto y lo quiere llevar a delante, sobre todo si es fiel de verdad a lo que Manuel quería hacer, en ese caso yo estaría, pero por ahora no ha surgido.

 

Y para finalizar, una pequeña pildorita de energía Etxeandiana para quitar los males:

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