Anti-lista de ideas para el Día de la Madre

Cientos de listas han inundado la red estos días con listas de regalos y más regalos para honrar a nuestras progenitoras en el Día de la Madre.

Básicamente las propuestas se pueden resumir en: flores, perfumes, accesorios, electrodomésticos y sesiones de belleza y SPA. Solo les falta incluir la minipimer…

¿No se nos ocurre nada más original? Flores, perfume, bolsos, bombones… el clásico para acertar con las mujeres. ¿Para qué pararse 5 minutos a pensar en qué le puede hacer ilusión realmente a mi madre si con esto cumplo en cupo? Y ni tan mal, oye.

Ahora analicemos la sección hogar. Tostadoras, aspiradoras, robots de cocina… En serio, por muy galáctica que sea, muchas funciones que le pongan y muchas lucecitas discotequeras que se le enciendan, una aspiradora, no deja de ser eso… ¡UNA PUTA ASPIRADORA! Eso no es un regalo para una mujer, es una herramienta, repito, HERRAMIENTA, para el hogar y, amiguitos, el hogar es de todos, por lo que la responsabilidad del mismo también. A tu padre, como mucho, le regalarías algo del tipo de una maquinilla de afeitar, lo que viene siendo un utensilio de uso personal, pero ¿conocéis a alguien que le haya regalado una plancha a su padre?

Con este tipo de regalos estamos asumiendo que la carga de la limpieza del hogar es de la mujer en general y de la madre en particular. 

Y los SPAs, el último grito en regalos madreros… ¿Acaso no son un buen regalo? Lo dejo a juicio de cada uno, ¿pero no hay otra manera de presentarlos? “Porque ellas, que lo sacrificaron todo y que nos cuidan durante todo el año, merecen un día de relax”. ¿Tienen que ser ellas siempre las que más sacrifican? ¿Se paga eso con un día al año de circuito de aguas termales y masaje relajante? El simple hecho de suponerlo, predispone nuestro inconsciente para perpetrar los mismos patrones.

Por ello, aquí va la anti-lista de no-regalos para nuestras matriarcas, solo sugerencias, puramente subjetivas. ¡Porque ellas sí que lo valen!:

  1. El regalo eres tú: todas las joyas del mundo nunca suplirán el recuerdo de un café calentito frente al fuego juntos, de un concierto que compartisteis, de cuando perdisteis el autobús y eso conllevó una serie de pequeñas catástrofes que hoy os sacan grandes carcajadas….
  2. Un poco de tiempo: dile que la quieres en cualquier momento, llámala cuando menos se lo espere, participa de su vida y deja que ella participe de la tuya como algo natural.
  3. Todos los días son Día de la Madre: no esperes 364 días para demostrar nada, como en el País de las Maravillas, es mucho mejor celebrar el día de tu no-cumpleaños. si te topas con algo que crees que puede sacarle una sonrisa, ¿por qué no obsequiarla con ello? Las sorpresas lo son más cuando no las esperas.

 

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